6/9/2020
Si bien las medidas implementadas por el Gobierno para enfrentar los efectos de la pandemia del covid-19 son ambiciosas, bajo ningún motivo se está hipotecando el futuro del país, afirmó la ministra de Economía y Finanzas, María Antonieta Alva.
“En las últimas décadas, el Perú se ha caracterizado por tener un manejo responsable de su economía, una tradición con la que estamos plenamente comprometidos”, manifestó.
Sostuvo que esta responsabilidad le permitió al país tener la capacidad necesaria de hacer frente a la crisis surgida a raíz de la pandemia del coronavirus con un plan económico con dimensiones históricas, cuyo objetivo es garantizar una rápida recuperación de la economía y que se traduzca en bienestar para la población.
Detalló que el plan económico asciende al 20% del producto bruto interno (PBI) e incluye diversas medidas, algunas con impacto fiscal directo para este año. Comentó que estas ascienden a casi 7% del PBI y comprenden el uso del gasto público (4.6% del PBI) y de alivio tributario (2.3% del PBI).
“Para este año se prevé un déficit fiscal de 10.7% del PBI. Se trata de un fuerte incremento en comparación con el déficit de 1.5% registrado en el 2019”.
Razones
La ministra aseveró que ese indicador se explica por dos razones. “La primera es la caída de los ingresos fiscales (una caída real de 21.4%) como consecuencia de la menor actividad económica, el deterioro del entorno internacional que redujo los precios de exportación y las medidas de alivio tributario implementadas”, sostuvo.
En segundo lugar está el gasto financiero (15.6% real), debido fundamentalmente a la implementación de medidas para la prevención y contención del covid-19, así como a las medidas de reactivación económica.
“Este y el próximo año alcanzaremos niveles de déficit históricamente altos para el país. Por ello, es indispensable aclarar que el incremento del déficit fiscal previsto para este año es necesario para que el Estado atienda la emergencia sanitaria y limitar la crisis económica”, comentó.
Recalcó que el déficit fiscal se debe financiar, ya sea con el uso de ahorros o con nueva deuda.
“Esta crisis ha mostrado la necesidad de acumular ahorros en años buenos, pues nos permite usarlos en años malos como el actual.”, refirió.
Asimismo, sostuvo que la pandemia dejó en claro la importancia de ser un país creíble y sostenible.
“Ello nos ha posibilitado acceder a fuentes de financiamiento como país a tasas históricamente bajas”, puntualizó.
Perspectivas y proyecciones
La titular del MEF aseguró que pese al incremento del déficit y de la deuda, si “todos trabajamos juntos, el Perú seguirá siendo uno de los países con las cuentas públicas más sólidas”.
“Debemos destacar que aún en este contexto, el país mantendrá una sólida posición fiscal debido a que la deuda pública como porcentaje del PBI (34.5%) estará muy por debajo de la mediana de los países de América Latina (81.5%) y de países emergentes (63.1%). Alva agregó que si bien se justifica el incremento del déficit para este y el próximo año, hacia adelante se deben ordenar las cuentas para seguir siendo un país responsable y tener ahorros para el futuro.
“Para el 2021 se prevé una reducción del déficit a 6.2% del PBI, dada la naturaleza transitoria de las medidas que se han venido adoptando, el plan económico y conforme los efectos de la pandemia se vayan diluyendo”, puntualizó.
Fuente: El Peruano
